Arnarstapi, la perla del Atlántico Norte

Al sur de la Península de Snaefellsness se encuentra Arnarstapi, una pequeña localidad, a orillas del Océano Atlántico, que, pese a sus reducidas dimensiones, es famosa por aparecer en una de las sagas islandesas, y por su costa salpicada de interesantes acantilados que son el hábitat natural de miles de aves marinas.

Situado a los pies del glaciar Snaefellsjökull, Arnarstapi y sus alrededores nos permiten disfrutar de un entorno único de esta parte del oeste de Islandia.

¿Qué podemos visitar en Arnarstapi y sus alrededores?

Gatklettur.

Reconocido como uno de los lugares más peculiares de la costa de Arnarstapi, Gatklettur es un arco rocoso natural que emerge del mar, junto a la costa de acantilados, en donde podemos ver anidar a cientos de aves marinas. Su forma peculiarmente arqueada gracias al modelaje que los vientos y el agua han ejercido en las formaciones rocosas de esta parte de la costa han convertido a Gatklettur en uno de los espectáculos naturales más interesantes y peculiares que podemos ver en Islandia.

Arco rocoso natural que emerge del mar en la costa de acantilados de Arnarstapi

Acantilados de Arnarstapi.

A lo largo de toda la costa de Arnarstapi encontramos interesantes parajes que bien merecen una visita, disfrutando de sus paisajes desde los numerosos miradores que hay en la zona, o de las breves excursiones que sus senderos nos permiten realizar, como la que une las localidades de Hella y Arnarstapi recorriendo toda la línea de la costa.

Pequeños acantilados en la costa de Anarstapi

Una propuesta de senderismo en el Parque Nacional de Snaefellsjökul

La carretera 574 atraviesa Hellnar y Arnarstapi (realmente, para llegar a Hellnar hay que tomar un desvío muy bien señalizado). Ambas localidades se unen, además, por un sendero que recorre todo el litoral de la zona, a lo largo de 2,5 km.

El sendero parte del propio aparcamiento que encontramos a la entrada de Hellnar, y es de fácil acceso, dejando el mar a nuestra derecha. Una vez alcanzamos el café Fjöruhúsið veremos claramente el sendero avanzando a lo largo de la línea del litoral

Merece la pena, si andamos bien de tiempo, y somos aficionados a las caminatas entre parajes espectaculares, recorrer la ruta. Apenas necesitaremos 1 hora de tiempo para completar el sendero, pero disfrutaremos del escarpado litoral de esta parte de la península de Snaefellsnes.

Estatua de Bárður.

Se trata de una peculiar escultura realizada utilizando piedras de los alrededores y que representa a Bárður Snaefellsás, un famoso personaje de las sagas islandesas, caracterizado por ser mitad hombre y mitad troll.

¿Quién era Bárður?

Conocido como una mezcla de gigante, humano y troll, es el protagonista de la saga de Bárðarsnaefellsáss. Bárður escogió las rocas sobre la bahía cercana a Hellnar como su hogar.

Según se cuenta en la saga , Bárður acabó convirtiéndose en el espíritu guardián de Snaefell.

En la zona, se puede visitar Bárðarlang, el lago donde antaño se bañaba Bárður, disfrutando de su agua caliente. Aunque a día de hoy ya no encontramos agua con propiedades termales, su visita resulta interesante para integrar la experiencia del paisaje con la cultura de las sagas. Además, a las orillas del lago se encuentra Baðstofa, una cueva donde anidan varias especies de aves.

Monumento a Bárður

Budakirkja.

Es una pequeña iglesia luterana, que se ha convertido en un interesante destino turístico (sobre todo para aquellos amantes de la fotografía) debido a su fachada de color negro, que contrasta con el entorno que la rodea. Se encuentra en el pequeño pueblo de Búðir, cerca de la localidad de Arnarstapi.

Iglesia negra cerca de Anarstapi

¿Cómo llegar a Arnarstapi?

La forma más cómoda de llegar hasta Arnarstapi y visitar sus alrededores es alquilar un coche y conducir a lo largo de la carretera que circunvala la Península de Snaefellness. 

Pero si no disponemos de un vehículo con el movernos, podemos tomar el autobús 82 en Stykkishólmur y bajar, después, en la parada de Arnarstapi. Aunque con esta opción nos será más difícil movernos por los alrededores. Además, la línea de autobús tiene horarios limitados y nos tendremos que adecuar a los mismos para visitar esta parte del oeste de Islandia.