Vík í Mýrdal, la pequeña localidad costera del sur

Vík í Mýrdal es uno de esas poblaciones islandesas con escasos servicios (aunque cuenta con lo básico para atender debidamente a cualquier visitante) y que, sin embargo, recibe una gran cantidad de turistas cada año.

Tal vez, su localización, en el sur de la isla, en plena ruta de la carretera de circunvalación, la coloque en el objetivo de muchos de sus visitantes. De hecho, Vík suele utilizarse por muchos visitantes como base para descansar y dormir, ya que cuenta con una ubicación ideal para conocer el sur de Islandia o visitar los pequeños glaciares (o lenguas glaciares) cercanos.

¿Qué podemos ver en Vík í Mýrdal?

Víkurkirkja

Víkurkirkja, la iglesia de Vík

Iglesia luterana construida en la década de los años 30. Aunque no dista demasiado de cualquier otra iglesia local que podamos ver en Islandia, al estar situada sobre una colina, nos ofrece una hermosa panorámica del pueblo, de modo que bien merece una breve visita.

Brydebúd

Casa de zinc construida a principios de 1830 en la localidad de Vestmannaeyjar y que fue trasladada a Vík en el año 1850. Alberga en centro de información turística, u pequeño restaurante y un coqueto museo dedicado a la pesca local y a las costumbres de los pobladores de esta localidad del sur islandés.

Reynisfjara, la playa de arena negra

La playa basáltica, de arena negra, de Reynisfjara

En los últimos años, Vík í Mýrdal se ha convertido en una de las localidades más emergentes de la zona sur. Uno de los motivos de este aumento del interés turístico hacia la población se debe a las actividades que sus alrededores ofrecen, destacando las rutas de senderismo para visitar los acantilados de Reynisfjall, o la playa de arena negra de Vík, catalogada como una de las 10 playas más espectaculares del mundo.

Las agujas rocosas de Reynisdrangar

Desde la playa de Reynisfjara podemos admirar las agujas de Reynisdrangar, emergiendo del mar, y que la tradición local atribuye a los mástiles de un barco que los trolls pretendían robar cuando fueron sorprendidos por los rayos del sol.

Una de las peculiaridades de la playa de Reynisfjara es que no podemos bañarnos. La temperatura del agua y la bravura del mar imposibilitan que nos zambullamos en sus aguas, sin poner en riesgo nuestra integridad física.

Vík í Mýrdal es la ciudad más lluviosa de Islandia y sus costas son azotadas a menudo por fuertes vientos. Así que no estará de más, dado el tiempo tan cambiante de Islandia, llevar un chubasquero cuando visitemos la zona, incluso si e día se presenta apacible y soleado. Algo que, en Islandia, puede cambiar en cuestión de 5 escasos minutos.

Avión estrellado de Solheimasandur

Restos del avión estrellado en Sólheimansandur

Visita casi ineludible es la que podemos realizar al avión estrellado en Sólheimansandur. Se trata de los restos de un avión militar americano que se vio obligado a realizar un aterrizaje forzoso. En la maniobra el piloto salió ileso, pero el avión sufrió algunos daños y acabó abandonado en este lugar. Por lo curioso de ver un avión siniestrado en mitad de un paraje donde apenas se puede apreciar algo más, es un punto muy visitado. El camino que da acceso a la zona donde está el avión permanece cerrado, y es obligatorio llegar andando (podemos dejar el coche en un parking habilitado). Debemos tener en cuenta que el camino hasta el avión implica una buena caminata.