Situado en la península de Snaefellsnes, rodeando el glaciar del mismo nombre, se encuentra el Parque Nacional de Snaefellsjökul.

Con unos 170 km cuadrados, acoge en su interior campos y tubos de lava que son el hábitat de numerosas especies de fauna autóctona.

Una de las peculiaridades de Snaefellsjökul es la abundancia de rutas y senderos distribuidos a lo largo y ancho del parque, que son la delicia de los aficionados al senderismo.

Vista panorámica del volcán Snæfellsjökull.

Además, en las inmediaciones del parque nacional tenemos la posibilidad de realizar actividades complementarias, como avistamientos de aves u observaciones de ballenas.

Durante la época de verano puedes visitar el glaciar, algo que recomendamos encarecidamente, a través de sus múltiples rutas planificadas. Aunque nuestro consejo es el de contratar un guía particular, o alguno de los circuitos programados que las empresas dedicadas a tales actividades organizan en los meses de mayor afluencia de turismo.

Interesante oferta de circuitos y actividades guiadas

Puedes echar un vistazo a la oferta de las dos principales empresas que ofrecen actividades guiadas y circuitos en el interior del parque:

Ofrece visitas a cuevas de lava, circuitos alrededor del glaciar y excursiones que pueden llegar a incluir escaladas en hielo (siempre que el cliente lo desee). Los precios oscilan entre los 10000-20000 ISK, en función de los servicios contratados.

Podemos disfrutar de un interesante recorrido en camión oruga y motonieve de 2 horas de duración, ascendiendo 1,5 km. por el glaciar.

Las contrataciones de estas actividades pueden realizarse en el Centro de Visitantes del parque, emplazado en Malarrif. Puedes consultar su página web para ampliar la información de los servicios que ofrecen: http://www.snaefellsjokull.com/

Algunos de los circuitos guiados por el parque corren a cargo de los guardas y son gratuitos.

Lo mejor del Parque Nacional de Snaefellsjökul

El cráter del Snaefellsjökul 

Se trata del famoso volcán que sirvió al escritor Julio Verne como escenario para ubicar en su famosa novela el punto de entrada hacia el centro de la tierra. Para ello, utilizó la historia narrada en un antiguo texto islandés donde se afirma que “descendiendo hacia el interior del cráter podremos alcanzar el centro de las entrañas de la tierra”

A día de hoy, el cráter del Snaefellsjökul es un lugar cubierto de nieve y suele ser un importante destino para numerosos turistas de la época estival (en invierno será muy difícil moverse por la zona), motivados algunos por la famosa leyenda que inspiró al escritor o, simplemente, por la curiosidad de observar in situ el lugar inmortalizado en la famosa novela “Viaje al centro de la tierra”.

Volcán Snaefellsjökul cubierto de nieve

El acceso al cráter se realiza a través de la carretera F570. Se debe contratar un circuito de visita a la zona en alguna de las compañías que operan ofreciendo este servicio, ya que no es recomendable la visita al Snaefellsjökul sin un guía.

El cráter de Saxhöll

No es un cráter de gran magnitud, pero si te interesa conocer al responsable de la mayor parte de la lava que se ha acumulado en la zona, una visita al Saxhöll bien merece la caminata.

Vista panorámica del cráter de Saxhöll

Para llegar, desde la carretera 574, tomamos un desvío señalizado. Tras conducir por una pista en buenas condiciones (se puede circular en un turismo) alcanzaremos la base del volcán. Desde ahí, solo nos quedará acometer un desnivel de 300 m. para poder alcanzar nuestro objetivo. 

Es interesante la panorámica que podemos disfrutar de los campos de lava de Neshraun.

La playa de Djupalónssandur

Pequeña playa de arena negra con interesantes formaciones rocosas y dos piscinas naturales de agua. 

Playa de Djúpalónssandur

Para llegar tomamos la carretera 572 desde la 574 (el desvío está perfectamente señalizado). El camino está en bastante buen estado (es una pista de grava), y el hecho de contar con un aparcamiento de asfalto y baños cerca de la playa augura una asistencia numerosa de turistas.

Cueva de Vatnshellir

Cueva de lava adaptada para la visita guiada a través de su interior. Se accede a través de una escalera de caracol, por lo que su accesibilidad es sencilla.

La visita es corta y se desciende unos 40 metros de profundidad. Llama la atención el hecho de que la cueva no está iluminada y es necesario llevar linternas para poder ver. En el fondo de la cueva la oscuridad es absoluta.

Tubo de lava en la cueva de Vatnshellir

Aunque el precio es algo caro (unos 4000 ISK) incluye la visita con guía y el material necesario para descender: casco y linterna.

Es recomendable llevar ropa de abrigo ya que, en su interior, la temperatura puede ser más baja que en el exterior.